Guía definitiva: Cómo sentarse correctamente frente al ordenador
1. El mito de la "espalda completamente recta"
Desde pequeños nos han repetido "¡siéntate recto!". Sin embargo, la ergonomía moderna ha demostrado que forzar una postura militar con la columna rígida a 90 grados exactos no es saludable. Se denomina postura activa forzada y fatiga rápidamente la musculatura paravertebral.
El estándar en salud ocupacional apoyado por organismos como el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo aboga por la "postura neutra". Esto implica mantener la curvatura natural de la columna (en forma de suave 'S') reclinando el respaldo ligeramente hacia atrás, idealmente entre los 100 y 110 grados.
2. Checklist: Los 4 puntos de apoyo clave
Para lograr esta postura neutra sin esfuerzo, debes revisar tu anatomía de abajo hacia arriba:
- Pies firmemente plantados: Ambos pies deben descansar por completo en el suelo o sobre un reposapiés. Nunca colgando.
- Curva de las rodillas: Entre el asiento de tu silla y la parte posterior de tus rodillas (el hueco poplíteo) deben caber de dos a tres dedos de espacio para no cortar la circulación.
- Pelvis al fondo: Tus glúteos deben tocar el fondo del respaldo de la silla. Sentarse "al borde" arruina el soporte lumbar.
- Codos a 90 grados: Tus antebrazos deben descansar sobre los reposabrazos o la mesa paralelos al suelo, sin que tus hombros se encojan hacia las orejas.
3. Los 3 errores posturales más comunes en casa
Trabajando sin vigilancia ergonómica solemos caer en hábitos perjudiciales:
- Cruzar las piernas: Desalinea la pelvis y comprime las venas de las piernas.
- La "postura de tortuga": Acercar la cabeza a la pantalla. Cada centímetro que la cabeza avanza respecto al tronco, añade varios kilos de tensión a las cervicales.
- El "clic aéreo": Usar el ratón con el brazo en extensión sin apoyar el antebrazo en la mesa, sobrecargando el trapecio.
4. Cómo configurar tu entorno de trabajo
Sigue este orden estricto la próxima vez que te sientes:
Primero, ajusta la altura de la silla para que tus codos estén a la altura de la mesa. Segundo (y no antes), evalúa si tus pies tocan el suelo. Si no llegan, pon una caja fuerte, libros o un reposapiés. Por último, eleva la pantalla del portátil o monitor hasta que el borde superior quede a la altura de tus ojos.
5. Transformando una silla básica en ergonómica
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